Domingo de Pascua de Resurrección

Cicle: 
C
Temps: 
Pasqua
Domingo, 21 Abril 2019
P. Jaume Sidera Plana, cmf

Jesús vive en nosotros. Nosotros somos hoy la presencia de Cristo

1.- Ayer todo el mundo callaba y estaba quieto. Unos celebraban la victoria sobre Jesús de Nazaret, el llamado rey de los judíos. Ya lo han eliminado. Pueden descansar tranquilos. Otros acompañaban en su soledad a María, la madre del crucificado mientras esperaban la primera luz del día para visitar el sepulcro y acabar de rendir los honores a Jesús.

2.- María Magdalena se va al sepulcro al amanecer. Ve con sorpresa que alguien ha removido la gran piedra que cerraba la boca del sepulcro, recién estrenado. Se va corriendo a decírselo a Pedro y al otro discípulo, el amigo de Jesús: «Se han llevado al Señor y no sabemos dónde lo han puesto».

3.- Los dos discípulos corren a toda prisa al sepulcro. El joven llega primero, se agacha para mirar y ve doblada la sábana de amortajar, pero no entra. Pedro entra y comprueba algo más: la sábana enrollada y el pañuelo de la cabeza, doblados donde estaba. ¿Qué es todo esto?

4.- El joven entra y mira más atentamente. Y se le enciende la luz de la fe. Ve y empieza a creer. No es posible que se hayan llevado el cuerpo de Jesús. Los ladrones no se habrían entretenido en doblar las sábanas y el sudario.

5.- ¡Jesús ha resucitado! No lo ve con los ojos, pero oye en sus adentros el aleteo del Espíritu Santo. ¿No te acuerdas? ¿Qué decía Jesús? ¡Ya estamos en el tercer día! Lo dice también la Escritura, lo recuerdan todos los que habían acompañado a Jesús en Galilea y en Judea. Pedro y el otro, se volvieron a casa. Empiezan el dichoso camino de la fe que los conduce al encuentro del Señor Resucitado.

6.- María Magdalena se queda a la entrada del sepulcro. Donde Pedro y el otro vieron a dos mensajeros  mudos: la sábana y el sudario, María ve dos ángeles. Y después al hortelano. Los ojos la engañan. Pero la voz… la voz no miente, es la voz de Jesús: ¡María! ¡Maestro mío! Se le abraza a los pies y recibe el encargo de Jesús. Es la primera apóstola, la primer testigo de Jesús resucitado.

7.- Se han llevado al Señor y no sabemos dónde se lo han llevado. Mucha gente hoy ha perdido a Jesús entre tantas procesiones y tantos armados y tanta gente activa o curiosa. En medio de tanto ruido se han quedado sin Jesús. ¿Por qué no hacen como la Magdalena o como Pedro y el otro discípulo? Salir de casa y buscarlo donde está. Y ¿dónde está Jesús resucitado?

8.- En cada cristiano: Hermanos, ¡habéis resucitado con Cristo! Lleváis dentro el fermento de una vida nueva, escondida todavía. Desde el día del bautismo lleváis grabada en la frente el sello de Jesús sacerdote, profeta y rey. Sois sacerdotes, profetas y reyes. La vida escondida que lleváis dentro, un día se manifestará. Pero procurad que ya desde ahora se deje notar en vuestra manera de vivir.

9.- Hermanos, Jesús vive en nosotros. Nosotros somos hoy la presencia de Cristo. Hemos comido y hemos bebido con Él. Comemos y bebemos con Él compartiendo la misma mesa cada domingo, como los dos de Emaús. Y recibimos la misma misión: ser testigos de su amor entre nuestros hermanos. Todos los que creen en Él, reciben la plena vida de Dios.

Felices Pascuas a todos.

Cristo ha resucitado ¡Aleluya!

Tipus recurs pastoral: