Domingo V de Pascua

Cicle: 
C
Temps: 
Pasqua
Domingo, 19 Mayo 2019
P. Jaume Sidera Plana, cmf

Amaos los unos a los otros como Jesús nos ha amado

1.- Hoy podríamos hacer la homilía más corta y más sabrosa y provechosa del año: la homilía de san Juan Evangelista. ¿La conocen? La comunidad de Éfeso ansiaba oír la palabra de Juan, el apóstol más amado de Jesús, el único que aún vivía. Como que ya era muy grande y apenas se mantenía en pie, lo llevaban a la asamblea cristiana en brazos.

2.- Todos los asistentes se hacían todo ojos y oídos para escucharlo mejor y no perder ni una palabra. Por fin habló: Hijitos míos, amaos los unos a los otros como Jesús nos ha amado. Y aquí se acabó el sermón. ¿Bonito, no?

3.- El domingo siguiente, todo el mundo esperaba otra homilía del Apóstol, y fuera algo más larga. Pero Joan dijo: Hijitos míos, amaos los unos a los otros como Jesús nos ha amado. Y así se acabó la segunda homilía. –Por favor, Apóstol Juan, ¿no tiene nada más a decir? –Hijitos, es el único mandamiento de Jesús y si lo cumplimos, ya hemos cumplido toda la Ley.

4.- Y es verdad. Es la única recomendación que Jesús nos deja en la Cena de despedida: Os doy un mandamiento nuevo: que os améis los unos a los otros. Tal como yo os he amado, amaos también vosotros.

5.- ¿Y cómo nos ha amado Jesús? Habiendo estimado los suyos... les lavó los pies. Es el amor que asume el servicio más humilde para salvar a todos. Para Jesús, amar es dar la vida. No os llamo siervos sino amigos. Para Jesús, amar es pasar por el mundo haciendo el bien.

6.- Los primeros cristianos lo entendieron muy bien: No había pobres entre ellos, lo compartían todo. Y la gente exclamaba: ¡Fijaos como se aman! ¡Están dispuestos a dar la vida los unos por los otros!

7.- Sin darse cuenta, inauguraban el cielo nuevo y la tierra nueva de que habla el Apocalipsis hoy. Nos pone ante los ojos una iglesia realizada. Bella como la novia dispuesta para acoger al esposo. Es la tienda donde Dios habita. Es el pueblo de Dios. Su Dios tiene un nombre significativo: Emmanuel: Dios con nosotros. “El que es la Palabra se hizo como uno de nosotros y ha acampado entre nosotros”. Sí. Emmanuel, Dios con nosotros, conviviendo con nosotros, como uno de nosotros.

8.- Y se dedica a enjugar las lágrimas de nuestros ojos. No se puede esperar otra cosa del amor entrañable de nuestro Dios: Es compasivo y benigno. Bueno con todo el mundo. Estima entrañablemente todo lo que él ha creado.

9.- El cielo nuevo y la tierra nueva no son una promesa lejana e inalcanzable. No. Están a nuestro alcance. Se realiza cuando entablamos una relación nueva con Dios, con la tierra y con su gente: una ecología ideal. Cuando cambiamos la dinámica egoísta y destructiva del homo homini lupus, (cada cual es un lobo para su vecino), por este otro: homo homini deus. A los ojos de cada cual el otro es un dios.

10.- Yo soy el rostro de Jesús para los otros y los otros lo son para mí: Les debo un amor personal, humilde, servicial, dichoso. Jesús lavando los pies de los discípulos. Jesús repartiéndoles el pan. Jesús enjugándonos las lágrimas. Esta es la Iglesia soñada por Jesús. Y en esto conocerán que somos discípulos de Jesús: amando y amándonos mutuamente. Haciéndolo estamos sembrando pedazos de cielo nueva i tierra nueva dondequiera que estemos.

Tipus recurs pastoral: