San Jorge, mártir, patrón de Cataluña

Ciclo y fecha
Ciclo: 
C
Tiempo: 
Santoral
Fecha: 
23/04/2019
Lecturas
Lectura primera
Ap 12, 10-12a
No tuvieron miedo de perder la vida, sino que estuvieron dispuestos a morir
Lectura del Apocalipsis de san Juan:

Entonces oí una fuerte voz en el cielo, que decía: «Ya llegó la salvación, el poder y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Mesías; porque ha sido expulsado el acusador de nuestros hermanos, el que día y noche los acusaba delante de nuestro Dios. Nuestros hermanos lo han vencido con la sangre derramada del Cordero y con el mensaje que proclamaron; no tuvieron miedo de perder la vida, sino que estuvieron dispuestos a morir. ¡Alegraos, pues, cielos y los que viven en ellos!» 

Salmo responsorial
Salmo 33
Bendigo al Señor en todo momento, su alabanza está siempre en mi boca.

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. 

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. 

Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha
y lo salva de sus angustias.

El ángel del Señor acampa
en torno a sus fieles y los protege.
Gustad y ved que bueno es el Señor, 
dichoso el que se acoge a él.

Lectura segona
1 Jn 5, 1-5
Nuestra fe nos ha dado la victoria sobre el mundo
Lectura de la primera carta de san Juan:

Todo aquel que cree que Jesús es el Mesías, es hijo de Dios; y el que ama a un padre, ama también a los hijos de ese padre. Cuando amamos a Dios y hacemos lo que él manda, sabemos que amamos también a los hijos de Dios. El amar a Dios consiste en obedecer sus mandamientos; y sus mandamientos no son una carga, porque todo el que es hijo de Dios vence al mundo. Y nuestra fe nos ha dado la victoria sobre el mundo. El que cree que Jesús es el Hijo de Dios vence al mundo.

Evangelio
Jn 15, 1-8
El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante
Lectura del evangelio según san Juan:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto. Vosotros ya estáis limpios por las palabra que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros.

Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos, el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada.

Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca, luego los recogen y los echan al fuego y arden. Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos.»