Domingo II de Pascua

Cicle: 
C
Temps: 
Pasqua
Domingo, 24 Abril 2022
P. Jaume Sidera Plana, cmf

Domingo in albis

1. Antes, este domingo recibía el nombre de Domingo in albis, porque era el día en que los bautizados en la vigilia pascual dejaban el traje blanco recibido en el bautismo para incorporarse de lleno a la vida normal. Lo llamaban también domingo de pasqüetes, diminutivo catalán de Pascua, porque hoy las parroquias llevaban solemnemente la comunión a los enfermos. Era una segunda pascua, celebrada pensando en los hermanos que no podían participar en la eucaristía con la comunidad.

2. Si leemos atentamente el evangelio de hoy, nos daremos cuenta de las riquezas que contiene para nosotros la resurrección de Jesús:

2.1. Gracias a la resurrección, Jesús rompe las barreras del tiempo y del espacio y se puede comunicar con los suyos sin que nada ni nadie se lo pueda impedir. De nada sirven las llaves y ventanas cerradas a cal y canto. Porque dónde se encuentran reunidos dos o tres en nombre mío, allí en medio de ellos me encuentro yo. (Mt 18, 20)

2.2. Jesús les comunica la paz, es decir, salud, justicia, salvación, reconciliación... Os dejo la paz, os doy mi paz. Mi manera de dar, no es como el mundo da. Que no se agobie vuestro corazón ni se acobarde (Jn 14,27). Reconciliados con Dios, con las personas y con la naturaleza.

3.3. Les mostró las manos y el costado: el Resucitado es el mismo que fue crucificado. Pero sus llagas gloriosas son como un memorial del amor que nos tiene.

4.4. Los discípulos se llenaron de alegría al ver el Señor. Después del trago amargo de los días de Pasión, comprenden lo que Jesús les decía el jueves santo: os volveré a ver, y vuestro corazón se alegrará; y esta alegría vuestra, nadie os la podrá quitar. (Jn 16, 22)

3. Jesús les confía una misión, su misma misión: Como el Padre me ha enviado, también os envío yo a vosotros. Vosotros continuaréis la obra que Yo he empezado... Los hechos de los apóstoles describen un aspecto de esta misión. De momento los apóstoles, y después la comunidad, se interesaban como Jesús por los enfermos. La gente los admiraba y se aprovechaba. El buen ejemplo de una comunidad que oraba unida y hacía el bien a todo el mundo atraía a muchas personas a unirse y actuar como ella. Pedro y otros cristianos hacían tan viva la presencia de Jesús que hasta su sombra alargaba su acción benéfica. Cada vez se les añadían más hombres y mujeres que se convertían a la fe en el Señor.

4. El Espíritu Santo es el gran regalo de Pascua. ¡Recibid el Espíritu Santo! Jesús lo dice mientras alentaba sobre ellos. Mirad, les dijo, la misión que yo os confío es difícil. Pero no estáis solos. Des del día de Pascua los cristianos son personas «espirituales», animadas del mismo Espíritu de Jesús resucitado y con su misma energía salvadora.

5. El perdón de los pecados. El perdón de los pecados es el fruto gozoso de la Resurrección del Señor. ¿Hemos mirado alguna vez el sacramento de la reconciliación a la luz de la Pascua?

6. Tomàs no estaba aquel día con los otros discípulos. “No estuvo en misa” (¡!). Iba por a las suyas y se perdió la alegría de los otros: «¡¡¡Hemos visto el Señor!!!».

7. Tomàs se hace el incrédulo y pone unes condiciones extrañas. Quiere saber la verdad. Más que dudar, Tomás busca... Pero ha de buscar a Jesús donde Jesús está: en medio de la comunidad, en la humildad de una celebración dominical. Y cuando tiene a Jesús delante, se rinde y pronuncia la mayor profesión de fe que jamás se ha pronunciado: Jesús de Nazaret, muerto y resucitado, es Señor y Dios. ¡Señor mío y Dios mío!

8. ¡Felices de nosotros que creemos sin haberlo visto! Para desvelar nuestra fe, san Juan escribió en su Evangelio una selección de signos de Jesús que nos lleven a creer en Jesús: es el Mesías, el Hijo de Dios, nuestro Salvador. Así, creyendo, tendréis vida por Él.

Tipus recurs pastoral: