La Santísima Trinidad

Cicle: 
C
Temps: 
Durant l'any
Domingo, 12 Junio 2022
P. Jaume Sidera Plana, cmf

Jornada de puertas abiertas

1. Hoy la iglesia nos invita a una jornada de puertas abiertas… al misterio de Dios, el misterio de la Sma. Trinidad. Apasionante. Visitar la casa, la familia de Dios. Disponemos de la hoja de ruta que ya conocemos: el Credo. Y un guía excepcional: el Hijo de la casa, que sabe como nadie de qué va.

2. El guía es Jesús de Nazaret, nacido de mujer y bajo un régimen político concreto. Como cualquiera de nosotros ¿no? Nos merece toda la confianza. Es como nosotros, pero con una conciencia clarísima de lo que venía a hacer en este mundo: pasar haciendo el bien y expulsando los demonios de la corrupción, de la idolatría, del fanatismo, del fariseísmo. Apoyando a todos aquellos que la sociedad de los santos y de los sabios marginaba. Y aun así se hizo mal ver de buenos y malos: acabó en la cruz. Pero resucitó al tercer día y ahora lo tenemos aquí, haciéndonos de guía. Escuchémoslo. Jesús, ¿qué nos dices del Padre?

3. El Padre Dios -mi Padre- es todo AMOR. Ama entrañablemente todo lo que él ha creado. Una madre se puede olvidar de su hijo, pero Él no se olvidará jamás de nosotros. Cada día madruga para hacer salir el sol sobre buenos y malos. Y cuando llueve, llueve para justos y pecadores. Viste a los lirios del campo como jamás se pudo vestir el rey Salomón. Y cuida de los pajaritos que ni siembran ni almacenan. Es grande en las cosas grandes: el sol y la luna y las estrellas… Y es infinitamente mayor en las cosas más menudas: el grano de mostaza, la levadura en la artesa, la viuda que sólo echa en el buzón los cinco céntimos, todo lo que tenía. Tiene un punto débil: le pueden los más pequeños, los que no tienen ni voz ni voto, los pobres, los enfermos, los vulnerables, los excluidos de la sociedad. Y los pueblos oprimidos. No podía ver y oír los llantos y gemidos del pueblo de Israel. Y no paró hasta hacer de él un pueblo libre. Porque es AMOR y sólo sabe amar.

4. ¡Ahí es nada lo que sabe nuestro guía! Y pues, Jesús, ¿por qué no nos muestras a tu Padre y así lo conoceremos mejor? ¿De veras? –Pues miradme a mí: hago lo que Él hace. Mirándome a mí, veréis a mi Padre. Pero como la gente se imagina que Dios es no sé qué, lo buscan donde no está y naturalmente no lo encuentran. Yo soy el rostro visible del Padre…

5. Maestro, ¿y del Espíritu Santo qué nos dices? El Credo apenas nos dice nada. Creo en el Espíritu Santo. Y punto. –¿De veras? Por favor, borrad el punto y aparte y leer así: Creo en el Espíritu Santo 1. que actúa en la Iglesia católica, arraigada en los apóstoles y que es universal. 2. Creemos en la comunión de los santos, es decir, la participación en las Cosas Santas, –el Cuerpo y la Sangre de Cristo en la Eucaristía–. El Espíritu Santo es el promotor de esta comunión. 3. i perdonándonos los pecados en el bautismo y otros sacramentos, nos garantiza la resurrección i la plena fruición en la vida eterna con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Todo esto es la obra del Espíritu Santo.

6. ¿Alguna pregunta más? Pues sí: ¿esto de tres y uno, uno y tres? Un problema ¿no? –Vamos a ver. ¿Verdad que Dios creó al hombre y a la mujer a su imagen y semejanza? Vuestra familia es un reflejo de Dios, su imagen y semejanza. Tú eres el padre ¿no? ¿Y tú la madre… y tú el hijo y la hija y ...? Tu padre es un ser humano como lo es la madre y como lo es el hijo. Los tres participan de la misma y única naturaleza humana pero cada cual tiene su propia personalidad. Tres y uno, uno y tres.

7. Pues, así, naturalmente a un nivel superior, tanto el Padre como el Hijo, como el Espíritu Santo son un solo y único Dios. Comparten la misma naturaleza divina y cada uno con su personalidad propia. Y constituyen una comunidad de amor, de comunión y de fecundidad, de libertad, diálogo y de felicidad. El universo entero es el desbordamiento de la bondad, de la generosidad y del Amor de Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo.

8. Antes de despedirme de vosotros, os digo que estoy muy contento de la confianza que me habéis mostrado. Repasad el Credo y orad con él. Y conoceréis mejor esto que llamamos misterio.

9. Tened en cuenta además una cosa: este “misterio de Dios”, esta vida de Dios Trinidad, se realiza en el corazón de cada cristiano: Si alguien me ama, guardará mi palabra, mi Padre lo amará; vendremos a él y habitaremos en él. Si no lo entendéis ahora, el Espíritu Santo que el Padre enviará en mi nombre, será vuestro maestro en todo, y os recordará todo lo que yo os he dicho. Recordad lo que se explica del gran sabio Orígenes. Siendo él un bebé, su padre, buen cristiano, antes de acostarse, se acercaba a la cuna, oraba un momento y le daba un beso en el pecho: se lo daba a la Sma. Trinidad que vivía en el corazón de su hijito.

10. Un buen acceso al misterio de Dios es la adoración y la contemplación. SANTO, SANTO, SANTO. Hay monjas que dedican su vida a esa contemplación orante en nombre de toda la comunidad de creyentes. Oremos con ellas y por ellas. Que no se cansen nunca de orar y de contemplar por nosotros.

Tipus recurs pastoral: