Domingo XVII del tiempo ordinario

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C
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Durant l'any
Domingo, 24 Julio 2022
P. Jaume Sidera Plana, cmf

El Padrenuestro es el compendio de todo el evangelio (Tertul·lià)

1. Señor, enséñanos a orar. Primero nos propone qué tenemos que pedir. La fórmula de san Lucas es más breve que la de Mateo: Hace así

Πάτερ, Padre
Santifica tu Nombre
Venga tu reino. Establece tu reinado.
Danos cada día el pan que necesitamos,
y perdónanos nuestros pecados
puesto que también nosotros perdonamos todo aquel que nos debe.
Y no nos dejes caer en la tentación”.

2. ABBÀ PADRE papá, mamá. Ternura, amor. El AT raramente designa Dios como Padre. Is 64,7 A pesar de todo tú eres nuestro padre. Nosotros somos la arcilla y tú el alfarero. Somos obras de tus manos. Un Padre que aprecia a todos y cada uno.

Santifica tu nombre. EL NOMBRE es la realidad misma de Dios. Que todo el mundo te reconozca como quien eres.

3. Venga tu REINO. Establece tu reinado. Realiza el designio de Dios.

Es el restablecimiento del derecho y liberación de los oprimidos. Is 5, 16 El Señor del universo quedará enaltecido cuando manifestará su santidad restableciendo el derecho. Dios es honrado cuando el hombre es realmente hombre y puesto que es imagen de Dios (Riera)

Una variante: Venga tu Espíritu Santo sobre nosotros y nos santifique y así nos habilite para realizar su designio.

4. Lo encontramos bellamente expresando en la plegaria apostólica de san Antonio M. Claret: ¡Señor y padre mío! Que te conozca y te haga conocer. Que te ame y te haga amar. Que te sirva y te haga sevir, que te alabe y te haga alabar de todas tus criaturas.

5. La oración nos encara a tres realidades:

 a) El Pan de cada día. Que no nos falte nunca. Como el maná del desierto. Dos cosas te he pedido, Señor; no me las niegues mientras viva: aleja de mí falsedad y mentira, no me des pobreza ni riqueza. Dame el alimento que necesito, no fuera que, saciado, renegara de tú diciendo: «Tanto se me da, del Señor!», o bien no fuera que, indigente, fuera a robar abusando del nombre de mi Dios. (Prov 30, 7-9)

¿Por qué “cada día”? El padre daba su porción al hijo cada día. Y el hijo le daba un beso. ¿Por qué me das lo que me das cada día y no una vez al mes? ¿Cómo no, hijo? Ahí lo tienes. Y dio un beso. Uno al mes. Ay hijo, volvemos al pan de cada día. Un beso cada día.

b) El perdón

Perdona nuestros pecados. Mt dice nuestras deudas contraídas. La ἁμαρτία el pecado es un concepto más amplio: un error, errar el blanco. Ocasiones perdidas, objetivos no logrados, lagunas y defectos, existencia culpable. Un error en el juicio, en un gesto o en la conducta. Qu haga la vista gorda sobres todas estas conductas erróneas o no correctas. ¡¡¡Como lo hacemos nosotros!!! Somos el modelo de Dios. El amado y perdonado de Dios ama y perdona.

c) No nos introduzcas en la prueba. A menudo nos encontramos asediados por la duda, la ambición, obsesión por el dinero, bienes y placeres de este mundo, la corrupción en todas sus formas. La tentación lleva a la confusión entre el bien y el mal. La prueba, la “tentación” es la prueba que nos puede llevar a renegar de Dios. Que nos libre de hacer nuestras las perspectivas egoístas, deshumanizadas.

6. ¿Cómo orar?

a) Con la confianza e insistencia de un amigo que pide a un amigo un préstamo sin nada a cambio.

b) La plegaria insistente es escuchada, pero NO siempre en el sentido en que la buscamos. Vosotros, malos como sois, “que no sois ningún modelo de bondad” dais cosas buenas a vuestros hijos, mucho más el Padre del cielo, el padre Jahvè, dará el Espíritu Santo si se lo pedimos… Espíritu Santo es el gran regalo de Dios, y está siempre dispuesto a dárnoslo. El Espíritu Santo anticipa el Reino. A veces se expresa

como el pan de cada día
 un afecto humano
un acontecimiento feliz.

Dios es el amigo y el padre. La paternidad añade a la amistad la generosidad, la responsabilidad y la protección continua.

c) Una escuela de plegaria. Tenemos que acudir siempre, pero no de cualquier manera. Santiago,1,5, escribe. Hay que pedir con fe. Nada de vacilaciones ni dudas. Porque quien vacila, se asemeja a la ola del mar cuando el viento sopla y lo agita.

d) San Agustín dice que no recibimos lo que pedimos quia mala, quia male, quia mali porque siendo malos pedís cosas malas, y las pedís mal.

Tipus recurs pastoral: